El Tai Chi Ch'uan y la Defensa Personal

Cuando a alguien se le comenta que el Tai Chi Ch'uan es un excelente sistema de autodefensa suele sonreír con burla y desdén, ya que observa al practicante de Tai Chi Ch'uan realizar unos movimientos suaves que se asemejan más a una "gimnasia" o un "ballet" que a un Arte Marcial. En este artículo demostraré que aquellos que así piensen están muy equivocados.

INTRODUCCIÓN

En general, cuando se habla de defensa personal, siempre se piensa en un sistema combativo y agresivo, con fuerte golpes, violentas luxaciones... y un gran desarrollo físico, por lo que se suele dejar de lado al Tai Chi Ch'uan como sistema autodefensivo, encasillándose tan sólo como un sistema meditativo, relajatorio y de calidad de vida; sin embargo la primera función del Tai Chi Ch'uan, por lo que nació, es la autodefensa, ya que se diseñó como eficaz sistema de combate.

Por desgracia, este aspecto marcial del Tai Chi Ch'uan está muy olvidado, incluso por los instructores, los cuales, salvo alguna honrosa excepción, sólo enseñan la parte meditativa y terapéutica, desvirtuándose la esencia del Arte, y dando una pobre imagen de este excelente sistema chino.

El por qué de este hecho hay que encontrarlo en el enfoque que se le ha dado al Tai Chi Ch'uan incluso en China. En general, la juventud prefiere un sistema marcial acorde a su vitalidad física, por ello prefieren sistemas que les hagan sentir fuertes y ágiles, que sean fáciles de aprender y que sean eficaces con relativamente poco entrenamiento; el Tai Chi Ch'uan no es así, la forma relajada, pero enérgica, con que se realizan las técnicas choca con el anterior pensamiento; por otra parte, la elegancia de los movimientos del Tai Chi Ch'uan contrasta con la brusquedad de los estilos externos de combate; si a esto le sumamos la dificultad de su correcto aprendizaje y desarrollo, que obliga al practicante a estudiar y practicar durante largos años para ser plenamente eficaz, todo ello da como resultado que aquel que quiera aprender un sistema de autodefensa opte por otro Arte Marcial.

Como esta forma de pensar está muy extendida, incluso entre la juventud China, se optó por enfocar la enseñanza del Tai Chi Ch'uan como método de Larga Vida y de desarrollo del Chi, siendo muy pocas las escuelas que aún enseñan la parte marcial del Arte.

Las escuelas de Tai Chi Ch'uan (por ejemplo, la gran mayoría de los instructores de la Yang) que no enseñan su faceta como excelente sistema de autodefensa, o apenas lo hacen, han ido derivando poco a poco a un sistema de movimientos mucho más lentos, flexibles y elegantes que los que continúan enseñando su parte marcial (por ejemplo, la Chen o la Zhai Tien), las cuales hacen también mucho incapié en los entrenamientos por parejas.

En general se suelen denominar escuelas de Tai Chi Ch'uan a aquellos sistemas que incluyen todas las facetas del Arte (la meditativa, la terapéutica, la de desarrollo del Chi, la marcial, la de manejo de armas, etc.), mientras que el extendido nombre de Tai Chi se reserva a los sistemas que olvidan la parte marcial.

EL TAI CHI CH'UAN EN LA AUTODEFENSA

Si bien es cierto que la ejecución de los movimientos de Tai Chi Ch'uan se realiza con suma lentitud y sin uso de la fuerza, lo cual confunde al profano pues no parece un entrenamiento dirigido al combate o a la autodefensa, no hay que olvidar que este encadenamiento en que consiste el kuen de Tai Chi Ch'uan es tan sólo la primera etapa, el trabajo preliminar del Arte. Con este sistema se logra educar la relajada coordinación de los movimientos de todo el cuerpo (brazos, piernas, tronco..., bloqueos, golpes, esquivas, desplazamientos...) con la respiración.

La relajación y el trabajo de la correcta respiración en el encadenamiento van a permitir el desarrollo de la energía interna: el Chi, que en el momento de la defensa se opondrá a la fuerza muscular del adversario (el Lik), la cual, frente a un Chi convenientemente educado y desarrollado, no tiene nada que hacer.

Cuando el practicante de Tai Chi Ch'uan ya realiza el encadenamiento con perfección (coordinando movimiento, respiración y Chi), podrá empezar por introducirse en la parte marcial del Arte. Dicha preparación al combate se hace a partir de los ejercicios por parejas - tui shou ("empuje de manos"), da lü ("gran desplazamiento") y san shou ("dispersión de manos") - y a partir de ejercicios libres. Con ellos se desarrollan las sensaciones y percepciones de todo lo que existe alrededor del adepto al Tai Chi Ch'uan, al tiempo que educa la estrategia y la concentración del espíritu.

Los movimientos técnicos base 

Las bases técnicas del Tai Chi Ch'uan están profundamente inmersas en las corrientes del Tao y que bebe su ser de las fuentes taoístas, pues bien cuando llegamos a la aplicación de la técnica marcial nos encontramos con que continua estando ligado a la filosofía y a la antigua tradición china.

Para los maestros de Tai Chi Ch'uan existen trece formas principales de movimiento en el combate, de las cuales emanan todos los demás, que corresponden a los cinco elementos tradicionales (los Wu Tsin) y a los ocho trigramas del I-Ching (los Pa Kwa).

Los cinco elementos corresponden a los desplazamientos básicos del cuerpo según las cinco direcciones, que son la orientación espacial de los cinco elementos. Las cinco direcciones son los cinco puntos cardinales chinos: norte, sur, este, oeste y centro; en la práctica del encadenamiento o del combate corresponderían a: avanzar, retroceder, ir hacia la derecha, ir hacia la izquierda, y permanecer en el medio.

Los otros trigramas corresponden a las ocho formas de movimientos de los miembros superiores, que son ejecutados en los cuatro puntos cardinales y en los cuatro puntos colaterales.

Los movimientos principales se ejecutan en los cuatro puntos cardinales desde el quinto punto cardinal (el centro):

1. "Parar" (peng). Consiste en girar la palma de la mano desde el interior hacia el exterior; en general es usada hacia adelante, hacia el norte ficticio.

2. "Tirar hacia atrás" (lü). Consiste en girar la palma de la mano desde el exterior hacia el interior; en general es usado hacia atrás, hacia el sur ficticio.

3. "Presionar hacia adelante" (ji). Consiste en cruzar simultáneamente las dos manos hacia el exterior desde el interior.

4. "Rechazar" (an). Con este movimiento las palmas de las manos describen un círculo hacia el interior, dirigiéndose hacia el pecho, y bajando hasta el vientre (hasta el tan tien), para seguidamente empujarlas hacia adelante.

Los otros cuatro movimientos subsidiarios, que son utilizadas en las direcciones colaterales, corresponden a los movimientos: torcer, torcer hacia abajo, golpe de codo y golpe de hombro.

La estrategia en el combate 

El experto luchador de Tai Chi Ch'uan lo que hará será adaptarse en todo momento a la situación y a los movimientos del adversario, no se opondrá a su fuerza antagónica sino que intentará estar en armonía con ella. Así, por ejemplo: si el enemigo avanza el defensor retrocederá, si el enemigo ataca el defensor esquivará, si el enemigo deja de atacar el defensor actuará. Los movimientos serán siempre inversos y complementarios, surgiendo espontáneamente -acordaros del surgimiento mutuo (hsien sheng) del yin y el yang-; ello implica un perfecto control de cuerpo y espíritu que permitirá adaptarse a cualquier circunstancia, y unas facultades de percepción suficientemente agudas como para estimar instantáneamente la situación y el sentido de su evolución. Todo ello se conseguirá por medio del trabajo continuo del tui shou, el da lü y el san shou.

Al igual que en los movimientos de base existían tres tipos distintos, basado en los cinco elementos y en los ocho trigramas, también existen trece estrategias o técnicas principales de combate.

Las derivadas de los cinco elementos corresponden al estado mental del luchador, la actitud con que este debe desarrollar todo el combate, existiendo cinco actitudes dentro del combate:

1. Contactar. Es el establecer contacto con la fuerza y la energía vital del adversario.

2. Encadenar. En el combate hay que evitar toda interrupción de movimiento, hay que encadenar un movimiento con el siguiente, de tal forma que parezca que sólo existe un movimiento continuo, compuesto de desplazamiento, esquivas, bloqueos y golpes.

3. Adherirse. Hay que unirse literalmente con el adversario para poder canalizar su fuerza y hálito vital hacia donde nos convenga. Si nos pegamos a él tendrá la sensación de que no tiene salida, y se hará vulnerable.

4. Continuar. Es el adaptarse al ritmo de combate del adversario, adaptarse a su velocidad o lentitud con que ejecuta sus movimientos, sin adelantarse ni atrasarse con respecto a él.

5. Seguir. Consiste en mantener el contacto en todo momento con los lazos físicos, psíquicos y energéticos con nuestro adversario, de esta formas siempre seremos los dueños de la situación.

Las estrategias derivadas de los ocho trigramas corresponden a las técnicas y movimientos físicos:

1. Recibir. Es esperar el ataque del adversario con la mente abierta y tranquila, para de esta forma ver mejor su ataque y bloquear eficazmente.

2. Atraer. Es provocar el ataque del adversario antes de que esté preparado, antes de que su energía esté canalizada, de esta forma al ser su ataque precipitado será ineficaz.

3. Avanzar. El avance marca una ventaja sobre el adversario pues, al colocarle en una situación defensiva y en retroceso, su ataque es inexistente y su defensa pobre, ya que parte de su pensamiento está enfocada en el retroceso y en pensar en lo que puede haber a su espalda.

4. Transformar. Consiste en canalizar y transformar la fuerza del adversario y usarla en nuestro propio beneficio. Por ejemplo: ante un ataque de puño, bloqueamos, agarramos muñeca y tiramos de ella en la dirección del golpe, con ello el adversario se desequilibrará y estará en desventaja.

5. Atacar. Es golpear al adversario.

6. Juntar. Es aportar nuestra energía a la del contrario para vencerle más fácilmente. Por ejemplo: en el momento de agarrar al adversario y tirar de él, este recupera el equilibrio oponiendo fuerza, en ese momento "juntamos" nuestra energía a su movimiento empujándole, con lo que el enemigo literalmente vuela por los aires.

7. Guardar. Consiste en tener siempre un remanente de Chi, no usarlo totalmente en un ataque, pues si este si no es eficaz estaremos faltos de hálito vital para la defensa.

8. Detenerse. Es quedarse en medio, no moverse del sitio y no atacar. Por ejemplo: ante un violento ataque del adversario en el que este lance todo su cuerpo con el golpe, simplemente hacemos una torsión de cuerpo para esquivar su ataque y ofrecemos el codo, con lo que el enemigo se golpeará el sólo sin apenas movernos, deteniendo nuestro ataque y nuestra defensa, ya que no golpeamos ni bloqueamos.

FINAL

A todo lo visto habría que sumarle el profundo conocimiento de los puntos vulnerables, que son atacados en todo momento por los expertos luchadores de Tai Chi Ch'uan, con lo que se demuestra que este Arte de Vida es también un perfecto Arte Marcial, tan peligroso y eficaz en su nivel básico como los demás sistemas marciales; siendo en su nivel superior unos de los sistemas chinos más eficaces, aunque también más difíciles de aprender, aunque tiene la ventaja de que se es eficaz durante toda la vida, cosa que no ocurre con otros sistemas de autodefensa que precisan un mínimo de fuerza física para ser plenamente eficaces.

F. Javier Hernández Pérez

2 comentarios:

  1. Muy buena toda la explicaciòn. La verdad que muy clara y sòlida. Actualmente soy practicante de Kung Fu y me gustarìa ver la posibilidad de comunicarme con Usted.
    Desde ya bendiciones y muchas gracias desde Uruguay.

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    1. Gracias, Jorge. Puedes comunicarte conmigo a través del siguiente correo: mingchuanchaitien@gmail.com

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