Secretos del Ninjitsu; el fuego del Ninjitsu

Hasta ahora, en las anteriores entregas de la serie secretos del ninjitsu, he descrito armas y utensilios de metal y madera, pero recordad que los elementos en China y Japón son cinco, por lo que todavía no hemos hecho sino empezar a adentrarnos en el arsenal ninja.

Para los chinos los elementos de los que se compone la naturaleza son cinco, los llamados wu hsing: el fuego (hou), la tierra (tu), la madera (mu), el metal (shang) y el agua (shuei). Cuando la teoría de los cinco elementos llegó a Japón se le dió el nombre de gogyo setsu, y su uso práctico fue una parte muy importante dentro de los conocimientos ninja.

Los elementos del gogyo setsu son: el fuego (ka), la tierra (do), la madera (moku), el metal (kin) y el agua (sui); y todos ellos han sido usados por los ninjas como armas o como camuflaje, incluso hacían uso de ellos cuando huían, por medio de las técnicas incluidas dentro del chitonjitsu. En otros artículos, más adelante, expondré también las técnicas y usos de la naturaleza y de los cinco elementos que usaban los ninjas para su camuflaje, el llamado gotompo, pero en este y los siguientes seguiré exponiéndoos parte de su arsenal, para tener una base de apoyo cuando os cuente otros aspectos del extenso mundo del ninja.

La importancia simbólica de los elementos era tal que incluso las posiciones y técnicas de combate estaban influenciadas por el gogyo setsu. Así, por ejemplo, tenemos que las posiciones y acciones defensivas estaban encuadradas dentro del elemento Agua, las posiciones ofensivas y los ataques estaban presididas por el elemento Fuego, las posiciones receptivas y de atención eran elemento Aire, y las posiciones meditativas y de concentración estaban influenciadas por el espíritu de la Tierra. De todas formas, en este artículo en dos partes tan sólo os introduciré en los utensilios, armas y usos de ese elemento térmico que es el ka, el fuego.

El uso del fuego como arma, las llamadas armas de fuego y los explosivos se hallan dentro del estudio del kajitsu, y tenemos conocimiento de todo ello gracias al bansenshukai (especie de enciclopedia ninja) que se encontró en casa de Yasuyoshi Fujibayashi, ninja de la escuela de Iga, la cual se ha convertido hoy en día en museo ninja. En dicho libro se pueden encontrar explicaciones muy detalladas para la fabricación de los utensilios y armas del kajitsu, y su uso y estrategia en la batalla.

En el bansenshukai nos encontramos con:

* El katonjistu, o uso del fuego y el humo.

* El kayakujitsu, o uso de la pólvora y los explosivos.

* El teppojitsu, o uso de las armas de fuego.

Los cuales desarrollaré a continuación.

KATONJITSU

La técnica del uso del fuego y el humo es tan antigua como el hombre, ya que siempre se han usado, tanto para cazar como para guerrear, ya que, además de su probada mortalidad, con él se introduce un elemento psicológico, el cervil miedo al fuego que le tienen todos los animales, y en él incluyo al hombre.

En general, con el humo se hacían señales en código, a la manera que siglos después harían los indios americanos en las antípodas, con las cuales los ninjas podían comunicarse a largas distancias, y con la ventaja de que el mensaje siempre llegaba a su destino (en cuanto se viese, lógicamente), y era mucho más rápido que un hombre a caballo llevando el mensaje. De noche, o con el cielo oscurecido, las señales se hacían con señales luminosas, con las mismas ventajas.

También se usaba el humo para cegar temporalmente a los enemigos, para ello se prendía la maleza verde o mojada de los campos. Imaginaos una tropa bien pertrechada que cruza un verde campo, de repente empiezan varios fuegos con el viento a favor suyo y, en cuestión de segundos, se ven envueltos en una densa humadera. Cuando el fuego se apaga y el humo se marcha, la parte central de la tropa yace en el suelo muerta. Los supervivientes, la vanguardia y la retaguardia del ejercito, al no haber visto nada más que el humo piensan que es una prueba más de la fuerte magia de esos hechiceros con poderes mágicos que son los ninjas. La realidad era muy distinta: aprovechando el humo, y enmascarándose con él, el grupo ninja había masacrado con sus sables a los soldados y volvieron a desaparecer ocultos por la humareda. De esta forma la leyenda del ninja-mago continuaría durante varios siglos, dotando a los ninjas de poderes que en realidad eran fruto de una superstición que ellos mismos fomentaban.

El ninja distinguía cinco maneras de atacar con el fuego, basadas en las técnicas estratégicas chinas del Libro de la Guerra de Sun Tzu: lo primero era quemar sus campamentos y, por tanto, las personas; segundo, los almacenes; tercero, los equipos; cuarto, los arsenales y el quinto, el camino de las provisiones. El ninja debía entender bien los cambios de estos cinco métodos de ataque por fuego y debía usarlos cuando creyera oportuno y con el viento a favor.

Las técnicas de uso de fuego las hacían generalmente los ninjas cuando se infiltraban tras las lineas enemigas, o dentro de sus fortificaciones, usando el arte del chikairi no jitsu.

Dentro de las técnicas chikairi no jitsu nos encontramos principalmente con los siguientes usos del fuego:

* El katagatae no jitsu. Consistente en crear la confusión en el campamento enemigo prendiendo fuego, y destruyendo con ello las tiendas, almacenes, equipo de guerra de repuesto, arsenales y almacenes de provisiones, aprovechando que el grueso del ejercito enemigo lo había abandonado para un ataque nocturno. Con ello, además de destrozar el equipo y provisiones del enemigo, con lo que socababan la infraestructura de la guerra, minaban su moral.

* A veces, el grupo ninja lo que hacía era prender fuego en un campamento enemigo para crear la confusión en el momento de comenzar una batalla, así, además de para conseguir lo expuesto en el punto anterior, el enemigo se encontraba psicológicamente encerrado, al tener por delante un ejercito agresor y por detrás una muralla de fuego; a esto le llamaban hoka no jitsu. Cuando el grupo ninja hacía esto, debía coordinar su acción inmediatamente por fuera con el resto del clan y con la tropa del daymio que les había contratado, para que atacaran al mismo tiempo.

* Cuando el grupo ninja se infiltraba en las lineas enemigas y traía la devastación encendiendo fuego, pero sin concurrir las circunstancias antes descritas, esto es, sin haber hay una conjunción de ataque del enemigo o de las tropas aliadas, a esto lo llamaban geinyu no jitsu, y era muy útil pues el enemigo solía correr presa del pánico a las llamas y se convertía en una víctima fácil.

Todas estas estrategias tenían una base común: si el campamento estaba ardiendo y los enemigos seguían tranquilos, es que no se habían enterado de que este existiera, por lo que se debía esperar un poco, no atacar inmediatamente, aprovechando el tiempo para ir reforzando continuamente el fuego. En otras palabras, el ninja debía tener paciencia, si podía atacar lo hacía, y sino se abstenía.

Para realizar un ataque con fuego había que tener en cuenta algunos medios y los instrumentos debían estar siempre preparados.

Al empezar el planteamiento hay que mirar el tiempo y encender el fuego según como esté el día. Al tiempo me refiero a las épocas secas del año; mientras que al día me refiero a que la luna sobre Japón estuviera en las constelaciones de Sagitario, de Alpharatz, de Yi o de Zhen, que son los días en que más posiblemente se levantarán los vientos, por lo que el ninja debía tener también unas nociones de astrología, y no precisamente por cuestiones místicas, sino por cuestiones estratégicas.

Otro punto importante era que si se prendía fuego desde fuera del campamento, no se debía esperar una coordinación desde dentro, había que atacar a su debido tiempo. Lógicamente, había que prender el fuego con el viento a favor y no atacar con el viento en contra, teniendo en cuenta un hecho ampliamente comprobado: si el viento sopla durante todo el día, por la noche es fácil que se calme.

En cuanto a los instrumentos he de decir que estos eran de una variedad e imaginación extremas, desde pequeñas velas y grandes antorchas, hasta unidades de calefacción personalizada. Los instrumentos más importantes son los siguientes:

El dobi

Era un contenedor de madera quemado en su interior, como si fuera la gran cazoleta de una pipa, que servía para transportar ascuas o trocitos de carbón encendido, que más tarde servirían para hacer fuegos o para prender los explosivos.

El doka

Cuando el ninja salía a una misión en pleno invierno, con un frío extremo, le convenía tener las manos constantemente operativas, para poder atacar, defenderse, trepar, etc., con facilidad. Lógicamente, en aquellos años del medievo japonés no existían los guantes tal y como los conocemos ahora y, por tanto, las manos solían entumecerse por falta de riego sanguíneo a causa del frío. Como el poder hacer uso de las manos era vital, el ninja desarrolló una unidad de calefacción portatil, al que llamó doka, que llevaba para calentarse las manos y además le servía para poder encender fuego. Consistía basicamente en un ascua al rojo dentro de una tela que lo envolvía; para evitar que la tela prendiera se interponía entre esta y el ascua unas hojas verdes, que no evitaban el paso del calor pero que sin embargo impedían que el doka se prendiese.

El gando

Eran unas lámparas que el ninja usaba para hacer señales luminosas por la noche, o para, colocando cientos de ellas en un terreno despejado dar la impresión al enemigo de que en ese lugar había un gran ejercito. Consistía basicamente en una vela rodeada por una esfera de papel con un agujero en la parte superior para que no pudiera prenderse con el fuego. El uso de la esfera de papel tenía como ventaja una mayor luminosidad y, al mismo tiempo, servía como protección al evitar que la vela se apagase con una ráfaga de viento.

El mizutaimatsu

También llamada buzutaimatsu, era una antorcha diseñada para que encendiese incluso con lluvia. Consistía en una estaca a la cual se la había atado en un extremo una corta gavilla de paja de arroz, la cual había sido previamente embreada, por ello, en cuanto se le acercaba una llama, o simplemente un ascua, el mizu taimatsu prendía con facilidad, gracias a la brea. La usaban cuando había que prender fuego a los edificios y grandes almacenes de una fortificación enemiga.

El ninshokudai

Eran una velas moldeadas en forma de "ele", con el fin de poderlas adosar facilmente en el saliente de un muro o de un árbol. Las usaban cuando tenían que usar las dos manos para poder desplegar un mapa y poderlo leer en la noche. También se usaban cuando forzaban una cerradura para poder ver facilmente sus manejos en esta. Generalmente, las formas que tenían para poder abrir las puertas o ventanas de una fortaleza eran usando los siguientes instrumentos:

* El kyororokakai. Que era un instrumento que servía para forzar las puertas y ventanas, consistente en una especie de cartabón de metal pintado o lacado en negro.

* El osaku. Que era una especie de ganzua con la cual forzaban las cerraduras en silencio, aunque por contra debían usar una luz para poder ver sus manipulaciones.

* El tsuba giri. Que era en realidad una fuerte palanqueta de metal pintada o lacada en negro.

El rosokudake

Era un pequeño candil que tenía como combustible aceites vegetales y no fue muy popular entre los grupos ninjas ya que no podían desplazarse muy deprisa llevándolo, por ello lo usaban tan sólo para iluminarse en la noche pero, como ya tenían otros utensilios para ello que también podían usarse en el desplazamiento, poco a poco su uso fue decayendo, hasta desaparecer.

El uchidake

Era un ingenioso canuto de bambú usado para encender fuego. Era en realidad un primitivo mechero que llevaba en su extremo dos pequeños pedernales, a manera de fulminantes, de los cuales escapaba una chispa que prendía en el extremo del canuto y producía una pequeña brasa, la suficiente para poder prender la maleza seca, la brea de un mizu taimatsu, o la mecha de un explosivo.

El tanagokoro taimatsu

Era una diminuta antorcha diseñada para llevarla en la palma de la mano. Se usaba cuando el ninja debía trasladarse por un terreno accidentado y poco o nada conocido, y debía ver donde ponía el pie; al poder cubrir la diminuta antorcha con la palma de la mano, el ninja era invisible a los pocos metros.

El arco siempre fue muy usado por los ninjas, pues con él podía alcanzar a sus enemigos a mucha mayor distancia que con su arsenal tonki, mediante las flechas que lanzaban con ellos. Mezclando el elemento madera de las flechas y el elemento fuego, crearon la flecha incendiaria, la cual no sólo era usada para provocar fuegos, sino también para asustar o dispersar las filas y a los caballos de los enemigos. Incluso, a veces, cuando el enemigo estaba en inferioridad numérica y estaba guarnecido entre la maleza con el viento a favor, se lanzaban flechas incendiarias a su retaguardia con el fin de que el fuego y el viento empujase al enemigo hacia el grueso de las tropas que habían contratado los servicios del clan ninja.

Como veis, el uso del fuego era muy amplio entre los ninjas, incluso hacían de lanzallamas portátiles, llenándose la boca de shochu, que era una bebida alcohólica muy fuerte e inflamable hecha de licor de arroz (sake) sin refinar, de casi la misma graduación que el kao liang chino (unos 70 grados); cuando tenían al enemigo a tiro (unos dos o tres metros de distancia), lanzaban el shochu a chorro y le acercaban una llama, con lo que abrasaban al enemigo y, además, causaban un terror sobrenatural y superticioso entre los téstigos del hecho. Esta táctica era una mezcla de pirotecnia y guerra psicológica, en la cual los clanes ninjas eran unos expertos, explotando los terrores del subconsciente.

KAYAKUJITSU

Los chinos conocían la pólvora negra desde el siglo VII, época durante la cual algún alquimista taoísta la descubrió, sin duda de pura casualidad, mezclando carbón vegetal con azufre y nitrato potásico.

En aquel tiempo los chinos solo usaban la pólvora para festividades, haciendo cohetes y tracas, no se dieron cuenta de su potencial guerrero hasta principios del siglo XI, época en que se empezó a usar la pólvora como un arma más, al principio en forma de cohetes incendiarios que lanzaban contra las tiendas de los campamentos enemigos o contra las ciudades fortificadas, después, con él tiempo, se dieron cuenta que si encerraban la pólvora en un recipiente con una mecha encendida este, al reventar, causaba una destrucción increíble para esos años. Con ello aparecieron las primeras bombas de todos los tamaños y formas, las granadas y las minas terrestres. Con el tiempo, en el siglo XIII, el conocimiento de la pólvora y su uso guerrero llegó a Japón.

El ninja no sólo era diestro en el uso de estas armas y explosivos, sino que era también acepto a inventar sus propias armas explosivas. Así, desarrollaron sus propias versiones de granadas explosivas, luminosas y de humo, de minas, etc., las cuales usaba el ninja tanto para atacar a los enemigos, como para confundir a sus oponentes mientras escapaba.

La inventiva ninja dio un primitivo significado a la palabra misil, ya que equipaban las flechas que lanzaban con sus arcos con pequeños y efectivos explosivos, que creaban la confusión entre los ejércitos enemigos, además de producir numerosas bajas. Incluso las llegaron a adosar pequeños cohetes que dotaban a la flecha de una velocidad de penetración inimaginable para aquella época; si la punta de la flecha propulsada era metálica podía atravesar incluso la armadura de un guerrero a casi un kilómetro de distancia, cosa que no se podía hacer con una flecha normal, ni siquiera estando cerca, ya que la armadura de madera lacada era muy gruesa y resistente.

Para poder prender los explosivos a distancia, o para que diera tiempo a alejarse, se usaban unas mechas de cáñamo que previamente habían mezclado con pólvora (para las mechas rápidas), o con brea (para las mechas lentas).

Los principales artefactos explosivos que usaban los ninjas son los siguientes:

El hyakuraiju

Consistía en un gran barril de madera lleno de pólvora, en el que se colocaban piedras, eslabones de cadena u otros pequeños trozos de metal, formando un círculo junto a las paredes interiores del barril, incluso, a veces, se clavaban levemente trozos de metal y clavos en las paredes exteriores de este, con el fin de que al detonar la pólvora, además de la destrucción provocada por la explosión se sumase la pesadilla de la metralla. Para usar el hyakuraiju los ninjas tenían dos opciones, o dejarlo "inofensivamente" dentro del campamento enemigo hasta el momento de su utilización, o lo lanzaban mediante catapultas contra el grueso de las tropas enemigas; en ambos casos se usaba una mecha rápida.

Los jirai

Eran las primitivas minas terrestres que usaban los ninjas. Consistían en jarrones de barro o pequeños toneles de madera llenos de pólvora que se enterraban en el camino, después, mediante una larga mecha, cuando pasaba el enemigo se hacía estallar. Con el tiempo se dejó de usar la mecha y se usaba un fulminante de pedernal, de tal forma que, cuando se pisara, saltara una chispa que hacía explotar la pólvora. A este nuevo modelo de jirai se le denominó en algunos lugares: umbai.

Los nageppo

Eran las primitivas granadas explosivas que usaban los ninjas en sus incursiones. Estaban constituidas por unos trozos de bambú hueco, en el cual se había metido a presión una cantidad de pólvora y se había tapado la abertura por donde se había metido esta; seguidamente se le ponía una mecha y ya tenían preparada una granada de mano, lo único que faltaba era prender la mecha en el momento del lanzamiento.

Los torinoko

Eran unos petardos sónicos productores de humo, las famosas bombas de humo de las películas. Se utilizaban para este efecto petardos especiales fabricados con sales de magnesio, las mismas sales que emplearon los primeros fotógrafos de la historia para poder impresionar sus películas con luz suficiente, y que los ninjas sintetizaban a partir de un tipo especial de barro recogido de los pantanos creados con agua de mar.

Estos petardos soltaban en medio de un fogonazo una densa humareda blanca, en la cual desaparecía el ninja sin dejar ni rastro, o eso parecía, pues en realidad lo que hacía el ninja después de lanzar la bomba de humo era agacharse y esconderse en alguna oquedad del terreno, o tras algún arbusto o árbol. Era una argucia psicológica pues, cuando aparecía el fogonazo, todos se quedaban mirando este, sin prestar atención a lo que ocurría junto a él, tal y como hacen los ilusionistas en sus espectáculos, te engañan con una argucia fácilmente visible y, de esta forma, la verdadera argucia queda enmascarada. De todas formas, no debéis suponer que estas bombas de humo eran como las de las películas, ya que estas son un trabajo de los equipos de F/X (efectos especiales) que usan una gran cantidad de humo en favor de una gran espectacularidad, los verdaderos torinoko apenas hacían humo y se desvanecían rápidamente.

La fabricación era muy sencilla: se cogía una nuez y se vaciaba, seguidamente se la llenaba de sales de magnesio y se volvía a unir las dos mitades de la cáscara, seguidamente se le ponía un pequeño fulminante, para producir la chispa necesaria, y ya estaba lista para lanzar contra el suelo.

Por la noche también eran usados, aunque a esas horas el humo no hacía falta (incluso apenas se veía). El ninja los usaba por la noche cuando tenía que enfrentarse contra un buen samurai. Cogía la nuez, con un brusco movimiento de la mano la abría ligeramente al tiempo que la lanzaba al suelo y cerraba los ojos por unos instantes, al golpear el fulminante el magnesio se inflamaba y lanzaba una gran luminosidad, además de humo, deslumbrando a la víctima la cual era rápidamente masacrada.

A veces se usaban torinokos fabricados con pólvora en vez de con sales de magnesio, con ello se conseguían unas granadas en miniatura que se lanzaban, mas que para hacer daño, para despistar y asustar a los enemigos. Otra variedad de torinoko era la que podríamos llamar las bombas de gases lacrimógenos y venenosos. Estos consistían en huevos de ave, previamente vaciados, que se habían llenado de azufre. En general se lanzaban por medio de hondas a las hogueras de los campamentos enemigos; de esta forma, cuando el huevo caía se rompía, dejando caer el azufre, el cual era inmediatamente incendiado por las llamas y creando un sofocante, agrio y picante humo el cual hacía lagrimar a los soldados, dejándolos a merced del grupo ninja. A veces, el compuesto introducido en el huevo era una mezcla de azufre y granos de mostaza, o, en su caso, picadura de ciertos hongos alucinógenos, y hasta veneno; los síntomas de su inhalación iban desde las migrañas hasta la muerte, pasando por la alucinación y el simple mareo, en todos los casos, aquel que inhalase el compuesto quedaba totalmente a merced del clan ninja.

A veces, los ninjas, usaban también las tracas chinas para crear confusión entre las tropas y los campamentos enemigos, y los cohetes para arrasar los campos y campamentos enemigos. Otras veces usaban los explosivos para provocar avalanchas (y aludes en invierno) para destrozar y enterrar o, en su caso, atrapar, al ejercito enemigo; y también usaban los explosivos para abrir los témpanos congelados en los que se convertían los ríos y lagos, cuando estos eran usados como calzada por el enemigo, para que estos cayeran a las gélidas aguas.

Gracias a su observación del comportamiento de los cohetes pudieron crear los primeros artilugios que podríamos llamar "fuera borda", para adosarlos a las barcas e ir a una gran velocidad incluso sin viento. ¿Cómo conseguían esto?, sencillo, adosando a la popa de la barca unos cuantos cohetes que, al encenderlos, propulsaban a la barca y a sus ocupantes en la dirección que ellos querían, dirigiendo la nave con el timón.

No quiero terminar este apartado sin comentaros que, tanto los kyakuraijus como los jirais podían ser usados en el agua, para destrozar las barcas, lanchas, balsas y barcos enemigos, simplemente tratando la madera de los barriles y toneles con brea, ya que de esta forma no les entraba humedad y podía explosionar fácilmente su contenido en el momento requerido.

TEPPOJITSU

La técnica del uso de las armas de fuego, el teppojitsu, se divide a su vez en: hojitsu, o uso de las pequeñas armas de fuego (pistolas y rifles), y el zutsujitsu, o uso de las grandes armas de fuego (cañones y bombardas).

El hojitsu

A partir del arcabuz, o rifle primitivo, introducido por los aventureros portugueses que desembarcaron en la isla de Tanegashima al sur de Kiushiu, Japón, en 1.542, los japoneses fabricaron su propia versión llamada tanegeshiman, en honor de la isla en los que se empezaron a fabricar, y a partir de este apareció el mosquete japonés, o hinawaju, que fue usado por primera vez por los nobushi y los ashigaru, de la comarca de Nobunaga en la batalla de Nagachino en 1.575, bajo las órdenes del general Takeda Katsuyori.

Como aclaración os diré que los nobushi eran guerreros de clase baja, generalmente campesinos reclutados a la fuerza, que no podían acceder a la categoría de bushi o samurai, y los ashigaru, o mercenarios, era otra forma de designar a los clanes ninja en el siglo XVI.

A partir de esta batalla, con su victoria, los clanes ninja se dieron cuenta de la gran eficacia de las armas de fuego cuando luchaban como apoyo de las tropas regulares en una batalla, cuando el elemento sorpresa y la ocultación no servían para nada. Además hubo un hecho que reservó durante muchos lustros el uso de las armas de fuego a los clanes ninja y a los nobushi. Los bushi, o guerreros de alta y media categoría consideraron deshonroso el uso de estas armas a la hora de combatir, incluso decían que su uso inducía a perder la lealtad y el honor, y como los ninjas no tenían honor, según los cánones del bushido, no tenían el menor reparo en usarlas.

Con el tiempo se hicieron dos versiones del hinawaju: el hinawaju tantsutsu, de cañón largo y delgado, y el hinawaju ohtsutsu, de cañón corto pero mucho más grueso. El primero se usó para disparos de precisión con una sola bala metálica, mientras que el segundo se reservó para disparar varias bolas metálicas y trozos de metralla, para usarlo indiscriminadamente contra un fuerte contingente al que no hacia falta apuntar con precisión. Es, básicamente, la diferencia occidental entre un rifle y una escopeta de postas.

También se copiaron las pistolas portuguesas, que los japoneses llamaron futokoras.

Como ampliación os diré que todas estas armas de fuego eran de la clase que se denomina hoy día: avancarga, esto es, que se cargan por la boca del cañón del arma: introduciendo un poco de pólvora, después una bolita de metal como proyectil y apretando el conjunto por medio de una varilla de metal.

En los primeros años del teppojitsu, para poder disparar el arma, se ponía un fulminante en la parte superior de la culata, en la base del cañón del arma, el cual tenía un pequeñísimo agujero que llegaba hasta la pólvora, cuando el pistón accionado por el gatillo caía sobre el fulminante, la chispa resultante hacía detonar la pólvora y por ello el proyectil salía disparado. Este mecanismo fue reemplazado en el siglo XVII por la llamada "llave de chispa", que no necesitaba fulminante. La "llave de chispa", ideada en el año 1.550 en los Países Bajos, consistía en que el pistón accionado por el gatillo tenía inserta una pequeña piedra de sílex, la cual, al jalar el gatillo, era percutida sobre un trozo de acero, saltando una chispa que prendía la pólvora.

Además de estas pequeñas armas de fuego, los ninjas desarrollaron otras mayores que entrarían dentro de la categoría de cañones y bombardas, esto es los zutsu.

El zutsujitsu

Los zutsu, o cañones de madera de bambú, se fabricaban en varios tamaños y modelos, aunque el principio básico era similar a las bombardas del medievo europeos o a los actuales morteros, esto es, se introducían por la boca del cañón piedras y metales diversos, tanto en forma como en tamaño, y, previamente, pólvora aprisionada para dar impulsión a los citados metales. Después se ponía una mecha en un agujero superior en la base del cañón para prendenla en el momento propicio y que la pólvora detonase; era basicamente el mismo principio que el de las pistolas o los rifles.

Los más importantes zutsu eran:

* El ohzutsu, o gran cañón de bambú. Estaba construido con un tronco hueco de bambú, o un tronco de árbol vaciado, que era rodeado con varias anchas bandas de metal para reforzar y dar solidez al conjunto, con el fin de que no reventase con el primer disparo.

* El kozutsu, que era un arma de madera muy parecida a la anterior aunque de cañón más fino, que disparaba bolas de metal hasta una distancia de unos doscientos metros.

* El sodezutsu, que era un cañón improvisado que tan sólo hacia un único disparo, después de este, el cañón quedaba virtualmente destrozado. Era básicamente un ohzutsu sin las tiras metálicas de refuerzo.

Todos estos cañones no eran muy precisos, pero ante un gran ejército no hacía falta serlo, ya que al explosionar y lanzar el proyectil hacía un gran ruido, además de humareda y luminosidad, lo cual causaba el miedo de los caballos y provocaba su estampida.

FINAL

Me imagino que si sois aficionados al tema ninja habréis leído alguna cosa sobre el tema tratado en este artículo, pero podéis estar seguros que este es uno de los más fiables, ¿os digo el secreto?, es muy sencillo, yo no me creo, en principio, nada de lo que me dice un señor que vive de las clases de ninjitsu hasta que no lo verifico con datos históricos, con los adelantos de la época, con la cultura y mentalidad japonesa de aquellos años, y de ahí saco la verdad, pues muchas de las historias, armas, artilugios y ¿poderes? ninja son fruto de toda la leyenda que se ha creado en torno a la figura del ninja, siendo muchos de estos datos fantasías, exageraciones, y meras leyendas, a mí, por suerte o por desgracia, me gusta verificar la realidad y así os lo cuento, por eso mismo me es muy difícil escribir los artículos de esta serie, pues tengo que expurgar todas las exageraciones de mis fuentes de información.

F. Javier Hernández Pérez

4 comentarios:

  1. ¿Existe la posibilidad de descargar el Bansenshukai en español?

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    Respuestas
    1. F. Javier Herrnández.26 de noviembre de 2013, 4:31

      No lo creo posible, amigo "anónimo". Un abrazo.

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  2. Gran articulo me ha parecido muy interesante

    ResponderEliminar

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