Desarrollo histórico de las Artes Marciales chinas

En los albores de la humanidad, cuando los hombres aún habitaban en las cavernas, o vivían una vida nómada en busca de nuevas fuentes de alimento (caza, pesca, frutos y raíces...) las diferentes tribus debían defenderse no sólo de una naturaleza agreste y salvaje y sus habitantes animales, sino que también debían defenderse de otras tribus o simples grupos de rapiñeros que intentaban arrebatarles sus parcas propiedades.

Es en esta oscura era de la Humanidad que el Hombre comenzó a idear los rudimentos de lo que con el tiempo se llamarían Artes Marciales.

Con seguridad, los primeros intentos de autodefensa fueron meramente intuitivos, tal y como lo hacen hoy día los primates; por un lado, golpes a mano vacía dados con los brazos, manos y puños, realizados con poca o nula pericia, empleando los brazos a modo de garrote y las manos y puños en sus extremos como si fueran simples mazas orgánicas; y por otro, empleando armas rudimentarias: palos y piedras.

Esto es lo que podría denominarse la prehistoria de las Artes Marciales, ya que denominarlas de tal forma implica la codificación de una serie de técnicas que deben estudiarse, entrenarse y realizarse consciente y eficazmente dirigidas a la consecución de una pronta y segura victoria sobre un contrincante que puede ser físicamente más poderoso que el practicante de estas Artes Marciales.

Históricamente, dadas las pruebas que nos han llegado en forma de pinturas, pictogramas, bajorrelieves, etc, vemos que el primer método marcial que apareció en la historia es la Lucha, la cual se realizaba como método de entrenamiento guerrero, para el caso de lucha cuerpo a cuerpo con cuchillo y previniendo técnica para el caso de que el arma se cayera de las manos. Estas pruebas las halló en 1938 el doctor Speiser, un arqueólogo que, haciendo excavaciones en las ruinas del templo de Khafaje, en las proximidades de Bagdad, en Irak, encontró representaciones de luchadores en acción; esta constituye la prueba concluyente de que el pueblo sumerio hace más de seis mil años ya practicaba con asiduidad la Lucha.

En tiempos anteriores la técnica de lucha era inexistente, por lo que no podemos hablar de esta como Arte Marcial, ya que consistía en meros forcejeos instintivos entre dos contendientes desarmados que estaban tan cercanos que no podían descargar los brazos con golpes "primates", o que estaban intentando golpear o defenderse de un golpe con un arma primitiva (palo, piedra, hacha de sílex, etc); entre los métodos incluidos en esta "pre-lucha" se incluían arañazos y mordiscos, pues los primeros hombres estaban más cerca del animal de lo que estamos nosotros, aunque en un momento de desesperación ante un gran peligro aún afloran los antiguos instintos y pueden verse, de vez en cuando, en los periódicos, diversos casos de ataques con mordiscos propinados por un individuo a otro.

Las técnicas de pugilato, esto es, de Boxeo, aparecieron tardíamente en la Historia, ya que se pensaba que un guerrero debía atacar y defenderse con sus armas y tener el conocimiento de la Lucha para el caso del cuerpo a cuerpo referido anteriormente.

Aunque aparecen en algunos pictogramas egipcios escenas con golpes de puño, estas técnicas no deben incluirse dentro de las técnicas de pugilato, pues casi todos los expertos coinciden en decir que estas eran técnicas de golpeo básicas pero no regladas, esto es que, haciendo el símil, eran los torpes andares de un bebé que aún no pueden calificarse de verdadero andar. Estos pictogramas, que datan del 3.300 a.JC, se encontraron en las ruinas del templo de Beri-Hassan, y parecen demostrar que más que un Arte Marcial reglado este primitivo pugilato en realidad consistía en un primario deporte de combate no reglado en el que los competidores podían golpear con los puños, los antebrazos y los codos, ya que, a la vista de los pictogramas hallados, es lo más lógico, pues se usaban unos protectores realizados con tiras de cuero parecidos a los "cestus", o guantes protectores, usados tres mil años después en Grecia en las competiciones de Pugilato, que llegaban hasta el codo.

Parece ser que las primeras técnicas de verdadero Pugilato, esto es, del Pugilato enseñado y entrenado como Arte marcial reglado y codificado y no como mero método de combate instintivo, aparecieron en la época minoica, en la Creta de hace cuatro mil años. Esto queda demostrado por los restos de murales del templo de Gnossos, ya que en estas pinturas pueden verse reproducciones de combates de Boxeo y Lucha mezclados con acrobacia marcial. Es lógico suponer que el primitivo Pugilato egipcio se trasladara a Creta, ya que esta agreste isla del Mediterráneo, al sur del mar Egeo, está situada frente al delta del Nilo. De allí, las técnicas de Lucha y Pugilato se trasladarían a la península Balcánica, a Grecia, y allí aparecerían diversas modalidades de Lucha (entre las que destacan el Palé y la Lucta), el Pugilato, y una mezcla de ambas modalidades marciales que se denominaría Pancracio.

Si bien esto ocurría en la antigua pre-Europa y en Oriente Próximo, en el Lejano Oriente, y más concretamente en China, ocurría algo similar.

EL ORIGEN DE LAS ARTES MARCIALES EN CHINA

En China, como ya ocurriera con las civilizaciones más occidentales, en un principio apareció la Lucha y en un estadio más postrero el Pugilato, pero en este país no se limitó al golpeo con los puños, sino que por primera vez en la historia de las Artes Marciales el arte del golpeo se enriqueció con técnicas dadas con casi todo el cuerpo: manos, antebrazos, codos, rodillas, pies, etc.

Paralelamente, en la India de hace veinticinco siglos también se desarrolló un arte marcial en el que se usaba casi todo el cuerpo para el golpeo: el Vajra Musthy Yuddha, pero si bien este Arte Marcial guerrero era muy completo adolecía del uso de las piernas en el combate, con lo que me reafirmo en la declaración de que las Artes Marciales chinas fueron las primeras en desarrollar las técnicas de golpeo con todo el cuerpo. Como dato adicional diré que en la India apareció un Arte Marcial en el que se también se usaban las piernas: el Kelaripayat, pero es posterior a la aparición de diversos estilos de Kung-fu.

El por qué de la gran proliferación de las Artes Marciales en la antigua China hay que hallarla en un hecho comprobado: en China han convivido desde siempre varios grupos étnicos (han, mogol, manchú, tangú, uigur, etc) en continúa lucha por la hegemonía; cuando una etnia alcanzaba el poder, subyugaba a las demás y las otras no paraban hasta que la derrocaban o perecían en el intento, puesto que las revoluciones eran abortadas a sangre y fuego.

Los gobernantes conquistadores, temiendo estas revoluciones, prohibían el uso o simple tenencia de armas por parte del pueblo, por lo que este tuvo que idear técnicas marciales, con las manos desnudas o usando utensilios caseros, con los que poder defenderse y vencer a guerreros armados y entrenados en el combate. Por todo ello, la creación de las técnicas marciales era de vital importancia para el subyugado pueblo chino, puesto que debía aprenderlas y entrenarlas hasta ser diestro en ellas, de tal forma que pudiera defender su vida contra los abusos de la autoridad y, asimismo, contra los innumerables bandidos existentes en un mundo prácticamente sin civilizar.

** Los primeros pasos.

Los primeros indicios marciales chinos se hallan en la antigua dinastía Shang (1766-1122 a.JC). En esta época los soldados de los ejércitos chinos se entrenaban en el arte de la Lucha para el caso de encontrarse desarmados ante los enemigos; también eran muy apreciadas las demostraciones de fuerza y habilidad mediante el uso de la Lucha, con el fin de subir grados en el escalafón militar. Todo esto se demuestra con los restos arqueológicos encontrados cerca de la localidad de Anyang.

Durante todo el período denominado Antigüedad (1766-221 a.JC) y que se desarrolla con las dinastías: Shang, Chou occidental y Chou oriental, continúa la importancia de la Lucha China, tanto dentro de la vida militar como de la vida civil, ya que los jóvenes campesinos se aficionan a practicar la Lucha con el fin de defenderse y de fanfarronear ante sus vecinos, así como de intentan atraer la atención de los reclutadores del ejército para que estos les contrataran y así poder decir adiós al penoso trabajo agrícola.

Entrando en el período llamado Antiguo Imperio (221 a.JC-589 d.JC), que se desarrolla con las dinastías: Ch'in, Han anterior, Hsin, Han posterior, Los Tres Reinos (Shu-han, Wei y Wu), Chin occidental, Chin oriental, Dinastías Septentrionales (Wei septentrional, Wei oriental, Wei occidental, Ch'i septentrional, y Chou septentrional), y Dinastías Meridionales (Liu-sung, Ch'i meridional , Liang, y Ch'en), aparecen las primeras técnicas de lo que con el tiempo llamaríamos Kung-fu.

La aparición de estas primeras técnicas de Kung-fu vendrían dadas por la aparición de las técnicas de manejo de palo y lanza realizados sin armas y con los brazos en extensión, imitando con ellos la acción de los extremos y punta de los palos y lanza, y que constituirían la base de los sistemas de Boxeo Largo. Estas técnicas realizadas exclusivamente con los miembros superiores, y que con el tiempo serían la base del Chang Ch'uan, nacerían en el seno del ejército, y constituirían un gran paso adelante dentro de las Artes Marciales Orientales, ya que a las técnicas con armas se les uniría el conocimiento de las técnicas a mano vacía: Lucha y Boxeo Largo, técnicas que con el tiempo no solamente se inspirarían en el manejo de la lanza, el bastón largo, o la alabarda, sino que se desarrollarían técnicas basadas en el manejo del sable y la espada, creando las bases de lo que posteriormente serían los sistemas de Boxeo Corto.

Parece demostrado por los restos arqueológicos encontrados en el mausoleo de Shi-Hoang-Ti-Tsai, conocido popularmente con el nombre de "El Túmulo del Emperador Chin", situado cerca de Chian, la antigua capital de la dinastía Ch'in (221-206 a.JC), que estas primeras técnicas de Kung-fu ya habían hecho su aparición en la historia, ya que entre las aproximadamente ocho mil figuras guerreras a tamaño natural que se encontraron en la excavación realizada en 1974 se encuentran sesenta y ocho figuras que representan una división de soldados de élite, compuesta por un grupo de expertos en combate sin armas representados en posición de combate y vestidos con ropas holgadas para que estas no entorpecieran sus movimientos marciales.

Paralelamente, los campesinos, a veces subyugados por las tropas imperiales y otras por los bandidos que infestaban las comarcas más lejanas de la capital del Reino, tuvieron que idear un sistema de autodefensa que fuera lo suficientemente eficaz que contrarrestara los ataques de hombres avezados en el combate. Otra razón para la aparición de sistemas marciales entre el pueblo llano viene dado por que durante de reinado de Shi-Hoang-Ti-Tsai, a la sazón primer emperador de la dinastía Ch'in, se acometió la construcción de la Gran Muralla china, la cual constituiría un límite entre China y los belicosos territorios fronterizos del norte del país. Durante estos años, las tropas imperiales reclutaban obligatoriamente a los hombres más fuertes de las localidades situadas bajo su "protección", y estos, sabiendo que su destino sería un trabajo sin fin hasta la muerte, intentaron huir de la soldadesca, lógicamente cuando eran alcanzados eran fácilmente apresados pues no tenían ningún medio a su alcance para defenderse, por lo que era vital para ellos el idear algún método de autodefensa para poder desprenderse de sus captores.

La solución la hallaron en el estudio de los animales; pensaron que ya que el hombre había perdido sus viejos instintos, tenía que buscar en la pelea instintiva de los animales que lo rodeaban y que aún no habían perdido su bestial esencia, lo que su ligera capa civilizada había cubierto. De esta manera se comenzaron a imitar las actitudes de animales como el tigre, el leopardo, la grulla, la mantis religiosa, etc, cada uno de los cuales otorgaba al imitador practicante de Kung-fu habilidades que en principio no poseía:

* el tigre: fuerza, potencia y garras,

* la grulla: gracia y agilidad,

* el leopardo: velocidad y precisión, etc,

Cada una de estas formas de combate tomó el nombre del animal en cuestión.

En una época como esta no era extraño ver en los caminos combatir a un bandido desertor del ejército con técnicas de Boxeo Largo contra un comerciante o campesino que usaba algún sistema animal.
Todas estas técnicas, tanto las creadas en el ámbito militar (sistemas de Boxeo Largo y Corto), como las ideadas en el ámbito civil (sistemas animales) fueron rápidamente extendidas por toda China; por un lado muchos hijos de comerciantes y campesinos se alistan en el ejército y aprenden las Artes Marciales generadas en el ejército, mezclándolas con su anterior conocimiento marcial, y por otra, muchos soldados que se retiraban del servicio activo entraban al servicio de los nobles como preceptores, para enseñar sus conocimientos marciales a sus hijos; con todo ello el adiestramiento marcial se universaliza y enriquece.

El entrenamiento marcial adquiere una importancia tal en esta época que ya en la dinastía Han, en los albores de nuestra era, el emperador Han-Wu-Ti recopila todas las técnicas marciales que conocía y confecciona el "Manual sobre las Artes Combativas", y dedica seis capítulos a la lucha cuerpo a cuerpo en los cuales establece una serie de puntos fundamentales para realizar actos de ataque y de defensa para que se tuviera siempre una posibilidad de vencer ante cualquier enemigo, armado o desarmado.

En esta época también sucede un hecho importante en el origen de las Artes Marciales chinas, aparece el arte marcial aplicado, además de para la autodefensa, para tener una mayor calidad de vida, doble vertiente que siglos después se retomaría con la aplicación de sistemas de Kung-fu interno como el Tai Chi Ch'uan, el Pa Kua Chang o el Hsing-I. Este importante hecho es la aparición en la historia del eminente cirujano Hua-T'o, el cual, en la dinastía Han posterior (25-220 d.JC) ideó el Wu-Chin-Si, el también llamado "Juego de los Cinco Animales", que consistía en una especie de gimnasia preventiva que imitaba las actitudes animales y podía usarse como método de autodefensa.

Parece ser que los ejercicios de Hua-T'o fueron la interpretación que hizo de varios movimientos animales fruto de la paciente observación que realizó inmerso en la naturaleza. Los cinco animales imitados son: el ciervo, el oso, el mono, el tigre y la grulla; la imitación de cada uno de ellos servía para un propósito concreto. Lo que pretendía Hua-T'o con la práctica de su Wu-Chin-Si era que aquellos que lo practicasen se fortalecieran, reforzando las piernas, mejorando la respiración, venciendo las enfermedades y asegurando, de esta manera, una salud perfecta. Lo que el famoso médico tradicional chino, además de idear un nuevo método marcial, fue crear las bases del trabajo interno, lo que siglos después devendría en el arte del Chi Kung (Qi Gong).

Aunque algunos autores sostienen que Hua-T'o fue el introductor de las técnicas animales en las Artes Marciales chinas, modernas investigaciones demuestran que las técnicas marciales que imitaban las actitudes animales son más antiguas, tal y como he apuntado anteriormente.

** El asentamiento de las bases técnicas.

A partir de esta época, en la que ya estaban formadas las bases de lo que sería llamado con el paso del tiempo: Kung-fu, la amistad fue el desencadenante de que las Artes Marciales evolucionaran, me explico, cuando dos maestros con distintas formas de ver el combate y la autodefensa trababan amistad, iniciaban un período de confraternidad técnica, esto es, de intercambio técnico, aunque, claro está, las técnicas más avanzadas quedaban en secreto y sólo se enseñaban a un hipotético alumno (cuando se tenía). Con esta combinación técnica ambos maestros evolucionaban enormente, ya que la asimilación de nuevas técnicas unidas a las ya practicadas daban como resultado un palpable enriquecimiento técnico.

Algo parecido pasaba cuando dos o más maestros eran contratados por un noble o un rico comerciante para que enseñaran sus técnicas de combate a sus hijos, o a sus soldados; en uno u otro caso el resultado era el mismo, la fusión de uno o varios métodos de combate y auto-defensa, con lo que el arsenal técnico aumentaba enormemente y las técnicas ofensivo-defensivas aumentaban exponencialmente.

Los estilos animales, si bien eran eficaces, tenían una gran "pega": para ser verdaderamente eficaces las técnicas el practicante del estilo necesitaba largos meses, e incluso años, de entrenamiento básico diario, un entrenamiento que consistía en acondicionar las manos para realizar los esfuerzos que la técnica animal obligaba a realizar.

Debían fortalecerse los ligamentos de las manos y las falanges de los dedos para poder golpear, por ejemplo, con las garras del tigre, acondicionar la punta y yemas de los dedos para poder golpear con ellas (por ejemplo: en forma de pico de grulla), fortalecer la articulación de la muñeca para poder golpear con ella (por ejemplo: en forma de cuello de grulla, o pinza de mantas), etc, con todo este acondicionamiento se perdía un tiempo precioso que podía usarse en aprender y entrenar técnica. Con la aparición de los estilos "humanos" ya no se debía perder un tiempo precioso, las manos se convertían en puños y estos no necesitaban tanto tiempo para acondicionase.

La mezcla de estilos que imitaban las actitudes animales y los distintos tipos de pugilato derivados del manejo de armas guerreras, dieron como resultado la aparición de los que llamaremos estilos "humanos", lo cual fue otro gran avance dentro de la historia del Kung-fu.

El primero de estos estilos apareció a finales del período llamado Imperio Antiguo, en el Siglo Quinto de nuestra Era, pues un gran luchador llamado Kwok-Yee funde las enseñanzas de varios maestros fundando lo que sería el primer gran estilo de Kung-fu, en el que usando como base las antiguas técnicas de Boxeo Largo, y añadiendo técnicas de pierna tomadas de los estilos animales, crea un estilo al que llamó Chang-Ch'uan (literalmente "Boxeo Largo"), y que es nombrado por muchos expertos como el primero de los estilos modernos de Kung-fu, siendo todo lo anterior meros intentos de consolidar el Arte Marcial.

Durante el período conocido con el nombre de Imperio Medio (589-960 d.JC), que comprende las dinastías: Sui, T'ang y la Edad de las Cinco Dinastías (Liang posterior, Tang, Chin, Han, y Chen) y los Diez Reinos, las Artes Marciales chinas se siguen desarrollando con verdadera proliferación en la misma línea marcada por el final del Imperio Antiguo.

Durante el período conocido con la denominación de Nuevo Imperio (960-1368 d.JC), que comprende las dinastías: Sung Septentrional, Sung Meridional, y Yuan, aparece un nuevo escalón en la evolución de las Artes Marciales en China, que consiste en unir algunas técnicas de lucha a las de boxeo, mezclándolas y asimilándolas, con lo que el resultado, técnicamente hablando, es sorprendente, pues si bien en la Grecia antigua pasó algo parecido con el Pancracio, en China esto se sublimó al no tener ningún freno técnico, con lo que se podía golpear con todo el cuerpo al tiempo que se agarraba, enlazaba, proyectaba, etc, si a eso le sumamos la capacidad del pueblo chino de absorber las capacidades técnicas de otros pueblos (como el hindú) el resultado no podía ser sino espectacular en eficacia, eficacia que ha demostrado desde hace siglos y aún lo sigue haciendo.

Parece ser, según la mayoría de los estudiosos del tema, que el primer luchador que ideó un estilo de Kung-fu en el que unió técnicas de lucha y pugilato fue el general Yueh-Fei, que en la primera mitad del siglo XII fundó el sistema Chin-Na, codificando ciento ocho maniobras de agarre, presa y luxación, y posteriormente uniría estas técnicas a otras de boxeo basadas en el manejo de armas cortas y largas, que también mezcló con técnicas basadas en actitudes ofensivas-defensivas de un animal: el águila, fundando, según la tradición oral que nos ha llegado, el Ying Hao Ch'uan, o "Boxeo de la Garra de Águila".

Cuando ya parecía que el Kung-fu no podría evolucionar más apareció el conocimiento médico de los puntos vulnerables, los cuales fueron desarrollados por algunos médicos tradicionales que a su vez eran luchadores. Basándose en su conocimiento de los meridianos, canales energéticos y puntos de acupuntura, estos médicos combatientes lograron localizar una serie de puntos en el cuerpo humano en los cuales los golpes, y a veces una simple presión, producían los más horribles dolores y a veces la conmoción y la muerte. El conocimiento de estos puntos vulnerables era un arte de difícil acceso para la mayoría de los luchadores, soliendo permanecer en secreto y pasando tan sólo de maestro a maestro.

A partir de este momento se consolidan cinco Artes Básicas de Combate, de las cuales beben todos los estilos de Kung-fu:

* Chi, o apartado de golpes con los miembros inferiores: patadas y rodillazos,

* Ta, o apartado de golpes con los miembros superiores y resto del cuerpo,

* Shuei, o apartado de proyecciones, barridos y desequilibrios,

* Na, o apartado de agarres, presas, luxaciones y estrangulaciones, y

* Tieh, o apartado que estudia los puntos vulnerables.

A partir de este momento, combinando las técnicas de todos estos apartados, los maestros de Kung-fu fundaron innumerables estilos de combate y auto-defensa, desarrollando más unos apartados que otros según las facultades, conocimientos y apetencias del maestro en cuestión.

En el siguiente período de la historia china, llamada Período Moderno (1368-1911 d.JC), que se compone de las dinastías Ming y Ch'ing, y que se considera como la Edad de Oro de las Artes Marciales Chinas dada la extraordinaria proliferación de estilos y maestros, se siguen los postulados asentados a finales del Nuevo Imperio, con estilos que mezclaban técnicas animales y humanas, estilos animales puros, estilos puros de Boxeo Largo, estilos puros de Boxeo Corto, estilos internos, estilos externos, mezclas de todo ellos, etc.

FINAL

Como podéis ver, la riqueza del Kung-fu proviene de una mentalidad abierta que aprovecha toda la capacidad técnica al alcance del practicante para tener una variedad técnica que sorprendiese al adversario, y esto ha sido una constante a lo largo de su larga historia.

F. Javier Hernández Pérez

8 comentarios:

  1. Brillante, sencillamente excelente. Tu aporte es valiosísimo, pues ayuda a despejar muchas dudas. Si bien la historia no es algo exacto y existen múltiples puntos de vista, acorde a la subjetividad de cada autor, me parece que este relato enriquece más el debate sobre el orígen de las artes marciales, siempre ligado a leyendas clásicas.

    Felicitaciones

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    1. F. Javier Hernández.12 de diciembre de 2012, 15:00

      Me alegra de que te haya gustado. He intentado ser lo más objetivo posible después de haber estudiado el tema desde hace muchísimos años, pasando por alto las leyendas y las "historias" que cuentan los diferentes estilos, los cuales en infinidad de casos "adornan" sus orígenes; he ahondado en la realidad histórica todo lo que he podido, aunque la verdad, me ha resultado bastante difícil en algunos casos separar la realidad de la ficción.
      Gracias por tus palabras y tu apoyo. Recibe un fuerte abrazo.

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  2. No práctico ningún arte marcial, pero la primera pagina de este reportaje me gusta y me identifica con lo que podría regir mi forma de ser. Soy aficionado y lo seguí mucho en Dojo, aunque de forma intermitente guardo las revistas pues las consulto, para releerlas temas y magnifico seguirlo en su blog. Muchas felicidades

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    1. F. Javier Hernández.14 de marzo de 2014, 12:16

      Muchísimas gracias, amigo Anónimo. Revisa tu otra entrada en el artículo referente al Tai Chi Ch'uan, allí te he respondido más ampliamente.

      Recibe un fuerte abrazo.

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  3. Excelente todas vuestras paginas, son de un valor interesante para los que practicamos o enseñamos las Artes Marciales. Felicitaciones.

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  4. es imposible poder separar leyendas de hechos historicos referentes a artes marciales chinas, ya que eran un pueblo que rodeaba de poesia todo lo que tocaba. como sea, el escrito es bien bueno, si bien no es exacto, (ninguna historia lo es) ayuda a comprender como funciono la evolucion de las artes de lucha. me gusto particularmente el final, donde se plantea "que la riqueza del kung fu propviene de una mentalidad abierta"

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