El origen de las formas

Las Formas se realizan en todas las Artes Marciales (no así en los Deportes de Combate) y constituyen la quita esencia de dichas artes, pero ¿de donde surgió la idea de las Formas?. En este artículo intentaré desvelaros este misterio.
  
INTRODUCCION.

Como ya he mencionado, las Formas aparecen en todas las artes marciales conocidas, siendo nombradas con diferentes nombres, ya sea en japonés (Kata), chino (Kuen o Tao), coreano (Pumse o Hyong), vietnamita (La Han o Thao Quyên), indonésico (Juru), etc., y reúnen dentro de sí la diferenciación técnica del Arte Marcial al que pertenecen.


Las Formas son en realidad un encadenamiento de movimientos técnicos que el practicante de Artes Marciales realiza sin compañero, constituyendo un entrenamiento solitario destinado a aprender, asimilar, y practicar los movimientos principales de ataque y de defensa contra uno o varios adversarios imaginarios. Dicho en otras palabras, la Forma es un combate en solitario que permite progresar en la técnica y, por consiguiente, perfeccionarla.

Aunque en general las Formas se realizan en solitario, también existen en algunas Artes Marciales Formas compartidas en las que intervienen dos practicantes. A estas se las suele denominar como Formas a dos (Tao Chien y Seung Kuen en chino, Song Luyên en vietnamita, etc.).

Los movimientos técnicos de las Formas son los que constituyen la técnica básica de los estilos contenidos dentro de las diferentes Artes Marciales, es lo que permiten diferenciarse estos de otros parecidos, y suelen incluir (dependiendo del Arte Marcial practicado) diversas posiciones, posturas o guardias básicas del estilo, así como diversos tipos de esquivas, desplazamientos, defensas y contraataques, estos últimos casi siempre atacando los puntos vitales del adversario, ya sea con los miembros superiores -brazos, codos, antebrazos, muñecas, manos (cantos, palmas y dorsos), o dedos- o los inferiores -rodillas, tibias y pies-.

EL ORIGEN DE LAS FORMAS.

El origen de las Formas hay que buscarlo en China, en las épocas inmediatamente anteriores a la Dinastia Ch'in (221- 206 a. JC.), muy posiblemente en la Era de los Estados Guerreros de la Dinastía Chou oriental (403-221 a.JC.), en los albores del Imperio Antiguo.

En dicha época la autoridad había perdido totalmente el control sobre los jefes locales, los cuales se autoconvirtieron en príncipes, dominando gran parte del país, y declarándose constantemente la guerra con el fin de lograr la absoluta hegemonía, reunir todo el poder y comenzar una nueva dinastía.

En estos violentos años los expertos guerreros entrenaban a una multitud de jóvenes alistados por la fuerza, con el fin de que en pocas sesiones pudieran desarrollar su labor en el campo de batalla. La mejor forma que tenían los adiestradores era la de enseñarles una serie de defensas sencillas ante los ataques más comunes del enemigo. Con el tiempo, este tipo de enseñanza codificada demostró ser un método eficaz de fijar una serie de técnicas en la memoria del luchador, por lo que los expertos en combate tomaron nota rápidamente de su hallazgo. (Este método es tan eficaz que actualmente persiste en los ejércitos de todo el mundo).

Se dieron cuenta que si practicaban varias veces un ataque o una defensa que les había resultado beneficiosa en combate, se les quedaba fijada en el cerebro y ya no se les olvidaba, siempre y cuando volvieran a practicarlas de cuando en cuando.

Este método en sus comienzos se realizaba técnica por técnica, sin hilación, con lo que, con el tiempo y al incrementar el número de técnicas efectivas a practicar, alguna de ellas dejaba de ser practicada por olvido, y con el tiempo desaparecía. Para evitar esto, algún anónimo y experto luchador, creó las Formas.

No existe información con respecto a ello, pero seguramente ocurrió de la siguiente forma: un instructor de combate, antes de iniciar su clase a los soldados encomendados a su cargo, repasaría las técnicas que iba a enseñar ese día, y las practicaría una detrás de otra, uniendo los movimientos de ataque y defensa casi sin darse cuenta de lo que estaba haciendo. Después de haber terminado de realizar ese rápido repaso de las técnicas que iba enseñar, se dió cuenta de que sería mucho más fácil memorizar y entrenar varias técnicas encadenadas, que memorizar y entrenar cada técnica individualmente.

Con el tiempo este método de enseñanza demostraría ser más eficaz que el antiguo, pues este último creaba en el combatiente un reflejo condicionado e inconsciente de detenerse unos segundos, después de haber realizado una técnica completa, ya que en el entrenamiento era lo que se hacía, se realizaba la técnica y se volvía a la posición de firmes para volver a realizar la técnica nuevamente y así sucesivamente. Este tipo de entrenamiento creaba en el luchador un titubeo entre técnica y técnica, un titubeo que podía llegar a costarle la vida. Sin embargo, el nuevo método de series técnicas lo que hacía era dotar al combatiente de una movilidad que antes no tenía, ya que pasaba de una técnica a otra con una rapidez y coordinación impensable hasta la fecha.

Poco a poco este método de encadenación de técnicas (la Forma) se fue extendiendo por toda China, dada su indudable eficacia, tanto por los beneficios antes expuestos como por la ventaja adicional de que no se olvidaban técnicas efectivas -ya que se entrenaban y practicaban dentro de una serie-, lo que además dió como resultado un gran impulso a las Artes Marciales, con armas o sin ellas.

Con el tiempo, las Formas constituyeron la base personalizadora de los diferentes estilos de Artes Marciales Chinas, ya que las principales y secretas técnicas del estilo en cuestión se introducían y repasaban por medio de series técnicas.

Un paso más en la historia de las Formas es el encadenamiento de técnicas realizadas por dos combatientes (la Forma a dos) lo que dotaba además a sus practicantes de una coordinación, reflejos, y dureza en los bloqueos (al golpearse entre ellos), que no se lograba con la Forma en solitario.
Estos dos métodos, Formas en solitario y Formas a dos, con el tiempo fueron extendiéndose por toda Asia, mezclándose con la idiosincrasia de los pobladores del lugar, dando lugar a numerosísimos tipos de Formas incluidas dentro de diferentes Artes Marciales.

LAS FORMAS EN LA ACTUALIDAD.

Aunque, como vemos, las Formas se estudiaban con el fin de comprender bien el estilo de combate y de que no se olvidaran técnicas efectivas, hoy día, las Formas se suelen realizar con un sentido dual: como método de perfeccionar la técnica (correcta posición, defensa y ataque, coordinación, equilibrio, etc.) y por simple estética, como si fuera una simple coreografía sobre la que hay que puntuar en las competiciones. Esto último a dado como resultado que algunas Formas ya no contengan reales y efectivas técnicas de combate o de autodefensa, sino que han sido diseñadas nada más que con un sentido escénico, estético y espectacular, para quedar mejor en competiciones de Formas.

Esto no es malo, al contrario, es meritorio, pero, en estos casos ya no podemos hablar de Artes Marciales, debemos hablar de deportes basados en las verdaderas Artes Marciales, artes que están dirigidas a la consecución de la perfecta defensa, realizada por una persona que, mediante esas mismas artes, consigue desarrollar un gran sentido moral, ya que en estas se enseña constantemente que un gran conocimiento implica una gran responsabilidad.

F. Javier Hernández

2 comentarios:

  1. Excelente toda la informacion que contienen vuestras paginas; ya que son unos instructivos muy validos para todos aquellos que practicamos o enseñamos las Artes Marciales. Felicitaciones.

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