Los puntos vulnerables

En todas las historias sobre Artes Marciales se habla de un gran "secreto" que atesoran unos pocos maestros: los puntos vitales. Esto está lejos de ser verdad, los llamados puntos vitales ni son "secretos" ni son "vitales", esto es lo que se verá en este artículo.

                                                                  
INTRODUCCIÓN.

Como ya indico anteriormente, los llamados "puntos vitales" no deben llamarse de esta forma, en realidad deben llamarse: "puntos vulnerables", y como tal los llamaré en todo mi artículo. El por qué es sencillo, los puntos a los que nos referimos pueden ser vitales, esto es, que en ellos se mantiene la vida, y no vitales, pues su ataque no acarrea la muerte, pero en todo caso son vulnerables, esto es, que el ataque de estos puntos puede producir un mal en nuestro adversario, pues golpeando o presionando estos puntos el adversario puede ser herido muy fácilmente.

Si el artista marcial sólo aprendiera la localización de puntos vitales su objetivo se vería muy restringido y, al mismo tiempo, todos sus ataques serían letales, cosa que se debe evitar por todos los medios. Por ello, todo artista marcial debería aprender la mayor cantidad de puntos vulnerables posibles, primero, para saber cuales son vitales y evitar atacarlos, y, segundo, para saber cuales son no vitales y ser el objetivo de nuestros ataques, con el fin de reducir lo antes posible a nuestro adversario sin causarle daños graves innecesarios.

Otro asunto que comento es que estos puntos no son "un gran secreto que atesoran unos pocos maestros", en realidad son un gran conocimiento que tienen muchos maestros, y estos deben enseñarlos a sus alumnos por lo ya apuntado anteriormente.

A pesar de lo dicho hay que reconocer que hoy día los maestros e instructores suelen enseñar a sus pupilos los puntos vulnerables de una manera parcial y simplista, unas veces por creer estos expertos que este conocimiento no debe enseñarse a todos los alumnos, sino solamente a unos pocos privilegiados, con el fin de evitar un uso poco ético (lo cual es muy encomiable), y otras (por desgracia en la mayoría de los casos) por total desconocimiento de los puntos vulnerables y de la técnica de su ataque, lo cual indica la "maestría" de dichos "maestros".


ORÍGENES HISTÓRICOS.

La milenaria cultura china descubrió hace cientos de años que existían una serie de puntos de especial sensibilidad al contacto o a la presión, puntos que podían producir en la persona desde dolor hasta placer, dependiendo de la zona y de la presión ejercida. Con el tiempo también se descubrió que estos puntos se inter-relacionaban unos con otros a través de unas líneas a las que llamaron meridianos, los cuales están esparcidos por todo el cuerpo, y serían unos conductos por donde fluye el Chi o energía interna, vital para sobrevivir.

Para el estudioso occidental, estos meridianos por donde los chinos dicen que fluye el Chi, coinciden con la circulación linfática y con el sistema nervioso, por lo que cabe decir que estos son manifestaciones del Chi.
La cultura china empleó este conocimiento en medicina, con el fin de curar los cuerpos, tanto humanos como animales, ya fuera por medio de la acupuntura, o por los inferiores métodos de acupuntura sin agujas, esto es, la digitopuntura, la acupresión, el masaje, etc.

Con el tiempo, los luchadores comprobaron que golpeando estos puntos acupunturales podían vencer más fácilmente a sus adversarios, por lo que empezaron a estudiar su distribución y forma de golpeo, de lo que se desprende que para localizar los puntos vulnerables se debe estudiar con detenimiento la anatomía humana, y el funcionamiento de los órganos que la componen.

LOS PUNTOS VULNERABLES.

Los puntos vulnerables se denominaron en China: Hsueh men, que es como se denominaban a los puntos de los meridianos, y su conocimiento se exportó a todo el mundo oriental. En Japón se denominan Kyûsho, Keupso en Corea, Huyet en Vietnam, etc.

Aunque el conocimiento de los puntos vulnerables y de su ataque sea compartido por todas las Artes Marciales orientales, sin importar su nacionalidad, en este artículo usaré la terminología china por ser la cuna original de la técnica.

La mayoría de las escuelas de Artes Marciales distinguen trescientos sesenta y cinco puntos vulnerables, que se corresponderían con los días del año, de los cuales se utilizan aproximadamente ciento ocho y ochenta son fácilmente accesibles. Dentro de estos puntos existen los que provocan dolor, parálisis, fractura o muerte, y dentro de los primeros, según la fuerza o la técnica empleada, los efectos pueden ser inmediatos o retardados, localizados o generales, pasajeros o persistentes. Dentro de estos puntos vulnerables debemos incluir aquellos por donde pasan las conexiones nerviosas y que son especialmente dolorosos, pudiendo producir, además de un intenso dolor, la parálisis de una zona en particular (en general un miembro o parte de él) e incluso el desvaneciendo por sobresaturación de la sinapsis nerviosas.

Una técnica de ataque a puntos vulnerables (en este caso ataque a puntos vitales), que parece que entra dentro del terreno de la leyenda en vez de ser una cruda realidad es el hecho de que con un simple golpecito alguien pueda acabar con la vida de otra persona al cabo de un cierto tiempo después de producido el ataque, pero esto tiene una base médica y científica que más adelante explicaré.

Para la medicina tradicional china, como ya he indicado, la energía vital fluye a través de unos conductos llamados meridianos, estos, en número de doce, están situados entre los músculos, tendones y huesos, tres de las cinco partes que según la tradición taoísta está compuesto el hombre (las otras dos serían: espíritu y Chi). Al fluir por todo el cuerpo, la actuación sobre esta energía nos daría un control pleno sobre el organismo, tanto para curar como para dañar.

Para curar, lógicamente con las técnicas acupunturales y sus variantes, lo que se hace es paliar un exceso o una insuficiencia de energía en un órgano o grupo de órganos, dispersando (en el caso de exceso) o tonificando (en caso de insuficiencia) esta energía. Para dañar, lo que se haría sería sobrecargar de Chi un órgano o, por el contrario, despojarlo de él.

Como indico, esto tiene una base médica y científica, por ejemplo: si se golpea el hígado cuando este se encuentra en el momento de mayor capacidad sanguínea (unas dos o tres horas después de haber hecho la comida principal), puede producir en el mejor de los casos un dolor agudo, pero si el golpe se realiza de cierta forma y en cierto ángulo de penetración (técnica que no indicaré por razones obvias), el golpe puede producir desde una obstrucción de la vía biliar -con lo que el hígado al no poder excretar la bilis la trasvasa al riego sanguíneo con su consiguiente envenenamiento, lo cual produce fiebre, náuseas, vómitos y pérdida de peso-, hasta una alteración de la función hepática -que puede conducir a una insuficiencia hepática e incluso la muerte, si no es tratada la lesión a tiempo-. Este es un típico ejemplo del "golpe de muerte lenta", en el cual la víctima fallece al cabo de varios días, es lo que los japoneses denominan: San-nen Goroshi.

El hecho de que un golpe pueda provocar una lesión al cabo de un tiempo, como ya apunto, no entra dentro de la leyenda, sino que es una penosa realidad a la que tienen que enfrentarse todos los días los traumatólogos y especialistas de medicina de urgencia, y es la razón por la cual después de un traumatismo el médico hace un seguimiento del paciente durante algún tiempo después de un accidente.

CLASIFICACIÓN DE LOS PUNTOS VULNERABLES.

Los puntos vulnerables se dividen tradicionalmente en cinco grupos principales:

1.- Houen Hsueh. Son los puntos que una vez atacados pueden provocar mareos, desequilibrios e incluso desvanecimientos.

2.- Hia Hsueh. Son los puntos que pueden provocar mutismo, esto es, una incapacidad parcial o total en el adversario.

3.- Ma Hsueh. Son los puntos que pueden provocar una parálisis localizada y parcial de la zona afectada, localizada y total de la zona afectada, o general de una parte del cuerpo. La sensación de la víctima puede ir desde un simple hormigueo en la zona, hasta un gran calambre paralizante, pasando por un adormecimiento general del área afectada.

4.- Sieu Hsueh. Son los puntos vitales, cuyo ataque, casi siempre por golpe, puede producir la muerte de la víctima.

5.- Mou Hsueh. Son los puntos que producen complicaciones múltiples, y cuyo efecto diferido puede llegar incluso a la muerte del sujeto.

Los Mou Hsueh no serán plenamente efectivos más que durante unas horas determinadas al día. Si son atacados en el momento idóneo ocasionan desórdenes muy graves, actuando progresivamente en todo el organismo. Un ejemplo de estos puntos sería el caso que he expuesto antes del "golpe de muerte lenta".

Por seguridad, para evitar un mal uso de su conocimiento, no indicaré el lugar exacto de ningún punto vulnerable. Aquel que desee saber la localización exacta de alguno de ellos lo deberá preguntar a su profesor o maestro.

EL ATAQUE DE LOS PUNTOS VULNERABLES.

En China se denomina Tien Hsueh (en mandarín) o Dim Muk (en cantonés) a la manera correcta de atacar los Hsueh men, o puntos vulnerables del adversario. Los ataques pueden ser por medio de golpes, presiones, pellizcos, torsiones, etc.

Es precisamente en el conocimiento del Tien Hsueh donde reside el secreto de la eficacia de las Artes Marciales. Para llegar a conseguir este conocimiento se requiere mucho tiempo y muchísima práctica, pero el arte del Tien Hsueh es de una eficacia indudable, como se ha demostrado en infinidad de ocasiones a lo largo de la Historia Marcial.

En la práctica el Tien Hsueh podría definirse como el arte de concentrar la energía de un golpe o presión a gran velocidad y con suma precisión, sobre un punto especialmente vulnerable. Con esta fórmula vemos que tenemos que tener en cuenta las siguientes reglas:

Precisión del golpe.

Es decir, la localización exacta e instantánea del punto vulnerable.

Cada golpe o presión del luchador debe tener un blanco preciso en el cuerpo del adversario; este blanco es cualquiera de los Hsueh men, los cuales deben ser conocidos de tal forma que su ataque sea prácticamente instintivo, ya que en la practica no daría tiempo a buscar el punto en cuestión, el ataque debe ser exacto. Para conseguir esto se debe localizar exactamente el punto vulnerable con el que se va a practicar, y ejercitar el ataque del punto en cuestión durante innumerables horas, hasta que la precisión sea instantánea y total.

Concentración de la energía.

Hay que movilizar la energía y canalizarla correctamente hacia el blanco, esto es, todo nuestro ser debe lanzarse con el golpe o la presión. Esta sensación de explosiva trasmisión de energía en el cuerpo del adversario, dura tan sólo una fracción de segundo durante el cual toda la energía física y mental del luchador está concentrada en el punto de impacto o presión, es lo que los chinos denominan dun keng, y los japoneses kime, y se demuestra palpablemente en el momento de realizar un rompimiento en las exhibiciones y demostraciones técnicas.

En el caso de presión de punto vulnerable, lo más eficaz es hacerlo con la menor superficie posible, lógicamente la punta de los dedos; mientras que en caso de golpeo lo más eficaz es, además de golpear con la menor superficie posible, el hacerlo con las manos mejor que con los pies, pues si lo hacemos con las manos podemos asegurar perfectamente los pies en el suelo, con lo que la posición se convierte en una sólida base inamovible desde la cual el golpe lanzado se realiza con el máximo de eficacia ya que, de esta forma, la energía cinética acumulada se trasforma con el impacto en una onda de choque devastadora.

Velocidad de aplicación.

Esto lo sabemos por las nociones de física aprendidas en los años de educación colegial: la energía es igual a un medio de la masa de la velocidad al cuadrado, o lo que es lo mismo, la energía de una masa que se desplaza crece exponencialmente al aumentar la velocidad, por ello, cuanto mayor sea la velocidad mayor será la potencia de golpeo y, por ello, el daño que recibe nuestro adversario. Esta es la solución a las personas que tienen poca masa muscular y son débiles; cuanto mayor sea su velocidad mayor será su eficacia.
Lógicamente, a igual velocidad cuanto mayor sea la masa muscular la eficacia del golpe se multiplica, pero si estudiáis detenidamente la fórmula veréis que es mejor tener una mayor velocidad que una mayor masa muscular, pues la potencia del golpe se maximiza mayormente por la velocidad de golpeo no por la mayor cantidad de masa; conclusión: hay que enfocar el entrenamiento con la finalidad de conseguir una mayor velocidad.

Hay que tener en cuenta también otra cuestión: si lanzamos, por ejemplo, un puño con el brazo relajado, vemos que cuando llega y golpea, aunque la velocidad se ha incrementado notablemente, lo hace apenas sin potencia pues le falta masa; ¿que debemos hacer entonces? la respuesta es sencilla: lanzar el puño con el brazo relajado pero en el momento del impacto tensarlo totalmente; con ello lograremos hacer una maravilla: lanzaremos el puño a gran velocidad sin apenas masa, pero en el momento del impacto, al incrementarse esta con la tensión del brazo, la energía del golpe se multiplicará notablemente.

Con un ejemplo sencillo podréis comprender mejor lo que acabo de exponer: si yo dejo caer un palo de escoba sobre mi brazo desde la altura de un metro, por mucha que sea la masa de la madera esta me hará un daño mínimo; pero si cojo una goma elástica, con muchísima menor masa, la estiro y suelto uno de los extremos contra el brazo, el dolor es mucho mayor pues ha llegado con una gran velocidad y se ha tensado en el instante de golpear el brazo. Esto en la práctica significa que la contracción muscular debe ser realizada justamente en el momento del golpeo.

Esta regla no debe observarse solo en cuanto a golpes sino también cuando realicemos algún tipo de presión o pellizco, ya que la mano que realice la técnica debe salir disparada hacia el objetivo y presionar o pellizcar en cuanto llegue, de esta forma se sumará a la fuerza de los dedos el vector de fuerza cinética resultante, con lo que la técnica será mucho más efectiva.

El ataque a los puntos vulnerables si no logra su efecto total (por ejemplo en el caso de los Ma Hsueh no provocar parálisis), debido a un error en la aplicación (falta de energía o de velocidad) provoca siempre un dolor que ha veces es insoportable, dependiendo del punto atacado.

FINAL.

Como podéis ver, el cuerpo humano es una máquina maravillosa, perfecta en su diseño, pero que como toda máquina de complicado diseño tiene fallos estructurales, los cuales, estudiándolos, pueden ayudarnos en la consecución de una fácil y rápida victoria en una situación límite, a veces sin apenas hacer daño a nuestro agresor.

F. Javier Hernández

8 comentarios:

  1. Sin duda los puntos vulnerables o tien shue como le llamamos los practicantes de kung fú ke-hsiao , son una joya indiscutible dentro de las artes marciales , nuestro arte le da una vital importancia a su estudio y clasificación y su surgimiento en está lleno de leyendas fantásticas de monjes que dedicaron su vida a su estudio y perfeccionamiento , el artículo está bastante completo incluso habla de los horarios para golpear determinados lugares anatómicos algo que para muchos es desconocido , agregar solamente que para la captura de los puntos , usamos además la teoría del ying-yang y la de los 5 elementos , ya que los sist de órganos respnden a un elemente , ya sea agua, madera , metal , tierra o fuego así como a si son yin o yang y con las armas naturales que usamos en su captura sucede lo mismo , ya que no solo se usan los puños , sino todo el arsenal con el que contamos, palmas , canto, reverso del puño , puño de un una falanje , etc , o como decimos las partes de los animales , alas de aguila , alas cortantes, punzantes , ojo , cabeza , pico , etc , y además de que el golpeo o la pegada a muchos de estos puntos debe tener un ángulo específico , bueno realmente no pensé encontrar algo tan completo en la red , así que muchas gracias y muchos éxitos a todos los que siguen este camino sagrado de las artes marciales

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    1. F. Javier Hernández.17 de abril de 2013, 8:45

      Muchas gracias por tus palabras.

      Tienes razón en los datos que apuntas: el tema de la dualidad yin-yang y los wu-tsing ("cinco elementos"), y el ataque con diversas partes corporales; en el apartado de "ataque de los puntos vulnerables" no especifiqué con que parte anatómica se golpea, pero en Ming Ch'uan Chai T'ien golpeamos con muchísimas partes corporales dependiendo de la zona de impacto (dedos, cantos, dorsos y palmas de las manos, puños, muñeca, antebrazos, codos, rodillas, pies...).

      Intento redactar los artículos que publico (ya sea en la prensa impresa o en el blog) lo mejor posible, bien documentado y siempre diciendo la verdad, mi único interés es que las artes marciales sean publicitadas con una base real y alejándonos de las leyendas, las exageraciones y las mentiras que tanto abundan.

      Nuevamente te doy las gracias por tus amables palabras, éstas me dan fuerzas para continuar publicando artículos en el blog, ya que es el único pago que recibo por ello (en la revista DOJO si cobraba).

      Y si, continuaré en el Camino, este año cumplo cuarenta años de práctica marcial y treinta y tres como divulgador/artículista sobre artes marciales, cultura oriental y temas colaterales.

      Recibe un fuerte abrazo.

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  2. ¿Existen técnicas para la resistencia?, he visto a algunos maestros que poseen mucha resistencia y los golpes no les afectan, no recuerdo el nombre del arte marcial, pero invitaban a personas para demostrar su resistencia, ellos resistían golpes de cualquier persona.

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    1. F. Javier Hernández.27 de septiembre de 2013, 4:29

      Amigo, Alexis, te refieres a las técnicas incluidas dentro del arte del Lik-kung, las cuales, mediante ejercicios respiratorios extraídos del Chi-kung y técnicas de tensión dinámica, logran fortalecer muchísimo el cuerpo. Algunos autores denominan a estas técnicas como "chaqueta de hierro", pero esto es quedarse tan sólo en una faceta del arte ya que también existen técnicas como "la concha" para fortalecer la espalda, y muchas más. Con todas estas técnicas se logra aguantar mucho más los golpes recibidos y apenas existe repercusión en los órganos internos, pero no hay que abusar de la técnica pues los golpes recibidos, con el tiempo, pueden ser acumulativos. Por ello es mejor evitar ser golpeado, aunque se sea un experto en Lik-kung. Recibe un fuerte abrazo, y gracias por leer mi blog.

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  3. hola... como esta maestro?... espero este comentario lo pueda leer.... quiero crear un estilo de artes marciales, llevo 17 años practicando y 10 de los cuales e dado además, clases, me gustaría tener contacto con ud para poder apoyarme en su basta experiencia... si existe la posibilidad mi correo es shaolintao.contacto.chile@gmail.com de verdad deseo hacerle algunas preguntas y mantener una comunicación honesta y respetuosa.... espero responda, se lo agradezco desde ya.

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    1. F. Javier Hernández.11 de abril de 2014, 4:21

      Amigo Anónimo, como verás, he leído tu mensaje, y lo responderé apropiadamente en un correo privado a la dirección que me indicas. Hasta entonces... recibe un cordial saludo.

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  4. El kung -fu es milenario... Y yo quiero aprenderlo por que me gusta, ¿me podrías decir cual es el golpe mas simple?

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    1. No hay nada simple en las artes marciales. Un golpe, por simple que parezca, implica muchos conocimientos técnicos y anatómicos. Si te gusta tanto el Kung-fu, y quieres aprender, empieza por acudir a un centro de artes marciales en el que lo impartan y apúntate a clases. Allí el profesor te podrá indicar lo que desees.

      Un saludo.

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